Película Cuties/Guapis

¡Esta película sí que ha sido controversial! Hace unos días que la vi, pero no sabía por donde empezar este artículo. Hoy decidí lanzarme a la aventura de compartir mis comentarios sobre ella. ¡Allá vamos!

Creo que una gran parte de los que la vimos nos hicimos las siguientes preguntas: 1) ¿por qué decidieron hacer esta película? 2) ¿por qué los representantes de estas niñas las dejan actuar en esta película?

De forma personal, tengo para decir que me sentí incómoda viéndola, pero por otra parte no podía dejar de pensar que todo lo que en ella se presenta sucede a diario fuera de la pantalla. ¿Por qué me sentía tan incómoda entonces? Posiblemente porque está todo condensado en un solo momento y porque es bastante directa, sin medias tintas ni formas subliminales de mostrarse.

¿Qué nos encontramos en esta película más allá de lo obvio?

Lo obvio es que es una crítica a la hipersexualización infantil. Esto fue bastante criticado por mucha gente bajo la premisa de que no se puede combatir la hipersexualización con un filme que hipersexualiza a las niñas y se vuelve comida para ciertos sectores. Además, que para ser honestos, Netflix tampoco se ayudó mucho al poner en la descripción de la película que estas eran niñas “explorando su feminidad”. Luego, ante el bombardeo mediático, tuvieron que modificarla.

Pero, si nos vamos más allá, encontramos otros aspectos muy importantes que, ante la indignación de la hipersexualización, pudieron haber pasado por alto.

Amy es una niña musulmana que vive con su mamá y su hermano pequeño. Se enfrenta a la terrible situación de que su padre se ha ido y volverá con una nueva esposa (convivirán todos en la misma casa). Su madre estaba realmente muy afectada y Amy también, pero no había espacio de discusión ni explicación, la decisión era esa y las cosas debían ser así.

Amy no tuvo oportunidad de decir lo que sentía, ni siquiera lo reconocía para sí misma. Nadie le preguntó cómo se sentía con esta situación y entonces empezó a encontrar un escape en el baile y en la adrenalina que le producía toda la situación: se escapaba, mentía, tomaba decisiones, dirigía, era reconocida y tomada en cuenta por un grupo de iguales y no solo le decían qué hacer.

Mientras veía la película y la forma en que se transformaba la actitud de Amy, me hacía mucho sentido que toda la rabia y tristeza que sentía por la situación familiar conseguían un lugar en el baile y lo que esto representaba para ella: tenía un papel activo, se sentía independiente, libre y ponía fuerza a sus movimientos. El cuerpo como arma para mostrar lo que aqueja al alma. En definitiva, Amy necesitaba ser escuchada por su mamá y que se le brindara un espacio para expresar el dolor que estaba viviendo. Necesitaba ser contenida y reconocida en su contexto familiar.

En un momento de la película, Amy y sus amigas se pelean y ella comienza a sentirse muy angustiada, temiendo perder todas las ganancias personales que obtenía a través del baile. En cuanto a sus amigas, se tiene muy poca información sobre sus vidas familiares, salvo de Angélica, que en un momento le expresa a Amy sentirse muy triste porque sus padres están decepcionados de ella.

A último momento Amy se detiene en el escenario de baile, ese para el que tanto se preparó y huye. Corre hacia los brazos de su mamá y llora profundamente, ese es el lugar donde realmente quería estar. Era en ese lugar donde de verdad necesitaba ser mirada, validad y reconocida.

Definitivamente, se observa la aprobación que tiene la sexualización en la sociedad. Amy recurre a tomar fotos de sus partes íntimas, a mostrar partes de su cuerpo, también en algunos momentos de la película adultos las observan a ella y sus amigas con otras intenciones. Es una sociedad que reprueba públicamente este tipo de conductas en los niños y niñas, pero no deja de mirar porque siente morbo (muchas veces en silencio).

Esta película también nos recuerda que la hipersexualización y el machismo existen en muchos escenarios y se muestran de distintas formas. Por un lado, vemos niñas bailando con poca ropa y por otro, niñas que son “preparadas” para buscar marido (que les pueden doblar la edad fácilmente).

Sin duda, como mencioné al principio, un filme sumamente controversial y que despierta indignación. No dejo de pensar en estas niñas grabando esta película y en lo incómoda que me sentí con las tomas. Este es el sentimiento que espero experimentar siempre que me encuentre con niños y niñas hipersexualizados: incomodidad. En definitiva, todo esto que se ve en la película, sucede fuera de la pantalla.

¿Qué te ha parecido este artículo? Te leo en los comentarios.

Autora: Valeria Razzi
Psicóloga
FPV: 12091

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