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La Hora de Juego Diagnóstica

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  • mayo 15, 2020abril 30, 2021

¿Qué es la hora de juego diagnóstica?

Es un tipo de evaluación que se usa en el psicodiagnóstico infantil y nos sirve para tener una aproximación del mundo psíquico del niño mediante la actividad lúdica. Es una evaluación de enfoque psicodinámico. En cuanto a las edades de aplicación, es útil para llevar a cabo con niños entre 3 y 10 años.

El juego es el lenguaje de los niños y el objetivo de la hora de juego diagnóstica es poder conocer a este niño que nos traen a consulta sin las limitaciones del mundo real y sin el bloqueo producido por los interrogatorios directos. Por lo tanto, este tipo de evaluación le otorga libertad al niño de jugar lo que quiera y de la forma en que él quiera dentro del espacio terapéutico.

La hora de juego diagnóstica es complementaria a un proceso de psicodiagnóstico. Es decir, el psicólogo no se puede quedar solo con lo observado en este tiempo, sino que se hace necesario completar con otros instrumentos, como pruebas psicométricas y proyectivas y por supuesto, la entrevista a los padres o representantes.

Preparativos de la Hora de Juego Diagnóstica

preparativos

  • Conocer al niño, presentarnos, explicar los límites del espacio terapéutico, explicarle qué hace un psicólogo y qué se va a hacer en ese lugar. En otro artículo doy algunas recomendaciones para esta primera parte de entrevista psicológica con niños, puedes verlo haciendo click aquí
  • El espacio. Es importante que el espacio de terapia o el salón de juegos (como prefieras llamarlo) sea lo suficientemente amplio para que el niño pueda moverse con libertad. Con amplio no solo me refiero al tamaño, sino a la disposición y cantidad del mobiliario. Procura tener lo necesario (una silla, escritorio si deseas) y lo demás sea espacio libre. En cuanto a la distribución de los materiales, pueden estar dispuesto sin ningún orden específico pero tampoco tan desordenados que se perciba como un ambiente caótico y donde el niño se sienta de esa misma manera: «en caos».
  • La elección de los juguetes. En cuanto a cuáles juguetes debemos elegir, lo mejor es que sean materiales sencillos y variados para promover la capacidad simbólica, expresión creativa y la elaboración proyectiva. Por ejemplo: muñecos, alimentos, juego de doctor, carros, tacos, plastilina, pelota, animales salvajes y domésticos, armas de juguete, juegos de mesa, rompecabezas, colores, hojas, temperas, sacapuntas, lápices, borrador. Procura que los materiales sean resistentes y evita aquellos que sean muy peligrosos o afilados.
  • Entrevista inicial con padres y colegio (de ser necesario). Es indispensable obtener datos sobre la historia del niño y su actualidad. Esto solo es posible si mantenemos una entrevista previa con sus representantes, indagando en antecedentes pre-natales, pos-natales y peri-natales, el motivo de consulta actual (desde la visión de sus padres), su dinámica familiar un día normal y en fines de semana, desarrollo evolutivo del niño y el acompañamiento que recibió en esos momentos cruciales: control de esfínteres, gateo, marcha, lactancia, entre otros. También cómo se desarrolla en distintos contextos. En cuanto a esta parte, el terapeuta debe mantenerse neutral y cuidar no asistir a la consulta del niño con expectativas bien sólidas. Tiene que mantenerse dispuesto a conocerle y luego puede comparar la información de los representantes con su propia observación clínica.

¿Cómo llevo a cabo la Hora de Juego Diagnóstica?

juegos infantiles

Luego que se han cumplido estos requerimientos previos, ya llegó el momento tan esperado: conocer al niño.

  • Realiza el encuadre. Esta parte ocurre justo cuando el niño entra a la consulta y nos presentamos. Una vez que se ha mantenido una primera conversación, se procede a explicarle al niño qué se va a hacer durante ese tiempo. Es importante que el especialista tenga una especie de «protocolo» de encuadre. Por ejemplo (explicaré lo que comúnmente yo le comparto a los niños): «durante 45 minutos vas a tener la oportunidad de jugar con lo que quieras de los juguetes que están aquí. Hay tres reglas muy importantes: 1) Tratarnos con respeto. ¿Sabes qué es el respeto? (esperar respuesta del niño y luego completar con «muy bien, eso significa que tenemos que tratarnos bien», 2) cuidar los juguetes. No se pueden maltratar, 3) cuando llegue el momento de terminar, te avisaré y guardarás los juguetes que usaste. Se le puede preguntar al niño si ha entendido todo y si puede repetirlo (solamente si tiene la posibilidad de hacerlo tomando en cuenta su edad).
  • Conoce de desarrollo evolutivo. Es indispensable que el psicólogo maneje información sobre el desarrollo evolutivo infantil, para que pueda observar de una manera más objetiva el juego del niño. Por ejemplo, es común que niños menores de 3 años apilen elementos o cambien constantemente de juego sin que estos sean indicadores significativos.
  • Tu rol de psicólogo. Es común que el terapeuta que va a realizar por primera vez la Hora de Juego Diagnóstica se pregunte cuál debe ser su papel. El rol del psicólogo durante este tiempo es pasivo y observador, también puede hacer señalamientos o preguntas en momentos claves. No le pedirá al niño jugar con él a menos que el niño se lo solicite. Es importante que en todo momento se mantenga muy atento, pero sin llegar a conclusiones rápidas, solo evaluando para luego comparar con información facilitada por los padres y su propia observación clínica.
Indicadores de la Hora de Juego Diagnóstica

¿Qué debo observar durante la Hora de Juego Diagnóstica?
juegos infantiles

Existen una serie de ítems o indicadores que podemos observar en el niño que está en nuestra consulta durante este tiempo:

  • Elección de juguetes y juegos que lleva a cabo. En primer lugar observaremos la modalidad de aproximación hacia los juguetes (si es dudosa, si los evade, si espera que el terapeuta le indique qué agarrar, si los observa a distancia, si se acerca y luego desarrolla su actividad, si los toma de manera impulsiva o agresiva). La forma en que el niño se relacione con los juguetes, nos revela cómo lo hace con su entorno. En cuanto a los juegos que lleva a cabo, aquí cobra mucha importancia lo que mencioné anteriormente sobre conocer de desarrollo evolutivo para saber si lo que está haciendo es esperado para su edad cronológica. Observaremos también si su juego tiene un sentido y una secuencia (inicio-desarrollo-fin) pero nuevamente tendremos que conocer de desarrollo infantil (es posible que el juego de un niño de 8 años sí tenga un orden secuencial pero el de un niño de 4, no).
  • Modalidad de Juego. Aquí observaremos la forma en que el niño estructura su juego. Existen tres modalidades: plasticidad, rigidez, perseveración. En cuanto a la plasticidad, hace referencia a la capacidad que tiene el niño de representar una misma situación a través de distintos materiales o usando pocos elementos que puedan cumplir con distintas funciones. En cuanto a la rigidez, generalmente se puede observar en niños cuyas nuevas situaciones les despiertan mucha ansiedad y se aferran a elementos conocidos para no perder su estructura. Por último, la perseveración se trata de un juego que no tiene un objetivo más allá de ser «predictivo» y es muy común en niños que se encuentran dentro del Trastorno del Espectro Autista. Por supuesto que es importante conocer al niño y nuevamente manejar información sobre desarrollo evolutivo para saber qué modalidad de juego esperar de acuerdo a la edad. Por ejemplo, los niños muy pequeños tienden a tener juegos desorganizados o perseverantes (sin que eso signifique que entran dentro de un diagnóstico clínico).
  • Personificación. Es la capacidad que tiene el niño de representar diferentes roles. En niños pequeños es común que se asuma el rol de otra persona. A medida que va creciendo y así mismo van surgiendo problemáticas propias de la edad, las personificaciones se enriquecen con figuras de su imaginación y en su juego muestra el vínculo que tiene con ellas. Por ejemplo: vence a los monstruos, es perseguido por una bruja, entre otros.
  • Motricidad. Evaluaremos los movimientos del niño comparándolos con su etapa evolutiva. Veremos si el niño puede enriquecer su juego con sus movimientos corporales, si toma posturas y gesticula al hablar. Si se siente cómodo dentro de su propio cuerpo y se puede desplazar con facilidad por la sala de juego.
  • Creatividad. Tanto en el contenido del juego del niño como lo que hace para solucionar problemas que se le presenten dentro del salón de juegos. Por ejemplo: querer pintar con color marrón, pero que no haya. Entonces él mezcla rojo con verde y logra el color deseado.
  • Capacidad Simbólica. Es la capacidad de poder representar mentalmente un objeto en ausencia de este. Esto les ayuda a pensar en elementos que no están físicamente delante de ellos y entonces proyectarlos en su juego. Así una alfombra puede convertirse en un barco, un oso en un bebé para alimentar, una cucharilla en un avión. La riqueza expresiva forma parte de la capacidad simbólica.
  • Tolerancia a la frustración. Qué tanto el niño puede tolerar la incertidumbre, los límites, el hecho de que haya materiales que no estén y que él quiera usar. Es importante observar cómo el niño maneja su propia frustración, entendiendo que mientras más pequeño, el manejo de la frustración puede ser menor.
  • Adecuación a la realidad. La posibilidad que el niño tiene de aceptar la consigna, de entender cuál es su rol y cuál es el del terapeuta, de comprender que la sala de juegos tiene ciertas limitaciones.
  • Los dibujos. También son una parte importante de la Hora de Juego Diagnóstica. Es necesario que el psicólogo tenga conocimientos de los manuales de interpretación pero sobre todo pueda comprender el dibujo infantil desde la individualidad de cada niño. ¿Qué significa su dibujo para el niño que lo hace? Tenemos que indagar.
Devolución de la Hora de Juego Diagnóstica.

Recordemos que la Hora de Juego Diagnóstica es una evaluación complementaria de todo el proceso psicodiagnóstico. Por eso es importante que la entrevista de devolución a los padres pueda incluir otras pruebas (como las psicométricas y proyectivas, por ejemplo) para tener una valoración más completa del niño. Es importante comenzar hablando de las fortalezas observadas y luego los aspectos en los que se debe trabajar. Siempre mostrándonos empáticos y respetuosos, tanto con los padres como con el niño.

¿Qué te ha parecido esta información? Te invito a dejar un comentario si gustas.

Referencias Bibliográficas y Bibliografía Recomendada.

  • West J. (2000): Terapia de Juego centrada en el niño.
  • García, M., Grassano, E. & Siquier, M. (1987). Las técnicas proyectivas y el proceso psicodiagnóstico.
  • Winnicot D. (1971): Realidad y Juego.
  • Cmpoy T. (1997): Un programa de intervención desde una perspectiva psicodinámica (la hora de juego Kleniana).
  • Aberastury A. (1962): Teoría y Técnica del Psicoanálisis de niños.

Autora: Valeria Razzi
Psicóloga
FPV: 12091

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