El camino de convertirse en psicoterapeuta

Ser psicoterapeuta es una verdadera aventura. Pienso que no hay un punto al que se llegue y se diga: “ok, ahora sí estoy preparado”. Es un camino que se labra día a día porque el aprendizaje no termina jamás. En este artículo, dedicado a mis colegas y a quienes estén preparándose como psicoterapeutas, me gustaría compartirles parte de mi experiencia, esperando que puedan tomar aquello que les sea útil.

  1. La formación constante es importante. Sé que quienes me leen saben esto, pero para mí, más importante que esto es saber realmente qué queremos estudiar. Es inútil llenarnos de títulos y certificados de capacitaciones con las cuales no nos sentimos identificados. Lo importante es que lo que estudies lo hagas con pasión. Tómate el tiempo que necesites para hacer ese curso, para leer ese libro, saboréate cada decisión que tomes sobre tu formación. A mí me tomó mucho tiempo entender esto que te comparto porque vivimos en una sociedad voraz, que nos exige y nos exige conocimiento y empezar a correr en ese maratón es atropellar nuestros ritmos y tiempos.
  2. Puede que lo que hoy te guste, mañana no. Quizás hoy te desvivas por un enfoque o por el trabajo con una población y luego de un tiempo sientas que ya no quieres hacer únicamente eso o definitivamente quieres dejarlo. Te digo que esto es ¡totalmente válido! Poder explorar otros espacios es enriquecedor para nuestra experiencia clínica y personal.
  3. El título de psicoterapeuta no se construye en un día. Es muy fácil caer en comparaciones con otros colegas que tienen más tiempo ejerciendo y hasta con los contemporáneos con nosotros. Y de la comparación queda tristeza, un sentimiento de inferioridad y la percepción de que necesitamos tener más y más (como lo que expliqué en el punto uno). Aquí es importante aclarar que pensar que los demás saben de todo y tú no sabes nada es una simple fantasía. Nadie sabe todo, pero tampoco nadie está vacío. Todos sabemos algo y es importante hacer con lo que hoy tenemos. Si en algún momento sientes celos, reconócelo y trabájalo, porque reconocer los celos es la manera en que puedes manejarlos y evitar actuarlos de forma tal que puedas hacer daño a otros.
  4. Tu profesión no es tu identidad. Aunque tu trabajo es sumamente importante y debes invertirle tiempo, no tienes que dedicarle cada minuto de tu día porque te olvidarás de quién eres y ya no sabrás cómo disfrutar de otras cosas. Piensa que tu trabajo es una parte de ti, pero no eres tú por completo.
  5. Pide ayuda cuando la necesites. No eres todopoderoso, esto tienes que saberlo. Si te sientes estancado con un caso, acude a supervisión o pregúntale a un colega. Si te gustaría ir a terapia, ve. La formación, el proceso psicoterapéutico personal y la supervisión son los pilares sobre los que se construye el oficio de psicoterapeuta.
  6. Se vale equivocarse. Todos nos equivocamos, todos metemos la pata de vez en cuando y por eso existen los espacios de supervisión clínica. Además, tú eres un humano, no una máquina programada para dar respuestas acertadas todo el tiempo. La psicoterapia es un proceso donde a veces la relación terapeuta-paciente puede quebrarse y ahí tienes que maniobrar para re-construirla. Pedir ayuda o pensar en cómo enmendar un error es ser responsable con tus pacientes.
  7. Haz lo que te guste. Revisa los enfoques, quédate con aquellos que te hagan más sentido y especialízate en ello. Especializarse no solo se logra en un espacio académico, tú también puedes ser autodidacta hasta que llegue el momento en que puedas costearte un posgrado que te otorgue el título de especialista. Lo importante es que hagas bien tu trabajo y un certificado no es un requisito esencial para eso ni necesariamente lo asegura.
  8. Los terapeutas también sienten. Antes que todo tú eres humano y por eso tienes el pleno derecho de enojarte, tener miedo, sentir tristeza, estar angustiado. En la medida en que puedes reconocerte humano, también podrás percibir de esta manera a tus pacientes.

    Hasta aquí llega este artículo. Espero que te haya gustado y que mi experiencia pueda ser útil para ti.

Autora: Valeria Razzi
Psicóloga
FPV: 12091

4 comentarios

  1. Este artículo vale oro! Gracias por compartir tu experiencia! En ocasiones como profesionales de la salud necesitamos saber que este tipo de cosas pueden sucederle a otros! Gracias!!!

  2. Este articulo es muy acertado, pero no solo a la psicologia creo que el concepto o la intención es muy general y puede aplicarse en cualquier profesión.
    Excelente gracias por escribir tan valiosa información.

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*