Saltar al contenido

El divorcio para los niños entre 3 y 5 años.

Quizás una de las preguntas más frecuentes que se hacen los padres cuando se van a separar es ¿cómo manejar a los niños? y les acompaña el miedo de que este pueda ser un evento traumático para ellos. En este artículo me gustaría abordar las visiones de tres especialistas (Françoise Dolto, María Barbero y María Bilbao) que hablan sobre cómo los niños experimentan el divorcio, acompañadas de mis comentarios y recomendaciones.

El divorcio y los niños.

Sobre la forma en que los niños perciben la separación de sus padres, el factor edad es muy importante. En este artículo abordaré el período entre los 3 y 5 años. La percepción del divorcio desde su desarrollo cognitivo y las posibles respuestas emocionales se pueden resumir en el siguiente cuadro:

Área CognitivaRespuestas emocionales
Entienden divorcio como separación físicaMiedos 
Entienden divorcio como algo temporalRegresiones
Tienen dificultad para integrar en la misma
figura parental lo bueno y lo malo, lo que les
gusta de lo que no les gusta.
Fantasías amenazantes
Culpabilidad
Fantasías negativas
El pensamiento es egocéntrico y caracterizado
por la idea de que la separación es porque han
hecho algo ellos.
Conductas agresivas
Conductas de inhibición
Necesidades de cercanía
Barbero, M. y Bilbao M. (2008): El Síndrome de Salomón. El niño partido en dos.

Esta tabla de María Barbero y María Bilbao es muy útil para conocer qué se puede esperar que experimenten los niños de estas edades. Sin embargo, como todo en esta vida, hay que darle contexto. Es posible que en un divorcio conflictivo o donde ya la relación estaba bastante deteriorada, las respuestas emocionales puedan estar mucho más marcadas que en aquel donde hay una separación en paz (dentro de lo posible), el trato de los padres sea diplomático y sobre todo, sigan atendiendo las necesidades afectivas de sus hijos.

Esta es una guía que nos puede servir para estar atentos a las respuestas emocionales de los niños y adelantarnos a la contención. Es común que a estas edades el pensamiento se centre en sí mismos. El niño siente que muchas de las cosas que pasan tienen que ver con él, por eso hay que decirle (aunque en el momento quizás no pueda procesarlo de esa manera) que la separación es algo que han decidido papá y mamá a solas y que él no tiene culpa de nada. Por supuesto que las palabras tienen que ir acompañadas de acciones. Si yo le digo que no es su culpa pero luego me desaparezco de su vida, estoy confundiéndolo y dándole un mensaje totalmente incoherente.

Otra visión interesante y que acompaña la importancia de mantenerse presente en la vida del niño es la de la psicoanalista Françoise Dolto, quien nos habla sobre las continuidades en la vida del niño. Voy a citar tal cual su texto porque no quiero que se me escape nada. Aquí vamos.

«Es preciso saber que en la vida del niño hay tres continuidades: la continuidad del cuerpo, la continuidad afectiva y la continuidad social. Lo que es continuo en el propio niño es su cuerpo y su afectividad. Su cuerpo se construyó en cierto espacio, con sus padres que estaban allí. Cuando los padres se marchan y si el espacio ya no es el mismo, el niño deja incluso de reencontrarse en su cuerpo, es decir, en sus referentes espaciales y temporales, ya que unos dependen de los otros. Por el contrario, si cuando la pareja se desune, el niño tiene la posibilidad de permanecer en el espacio en que sus padres han estado unidos, hay continuidad y el trance del divorcio se cumple mucho mejor para él.»

Dolto, F. (1989): Cuando los padres se separan.

No siempre el niño transita el divorcio en el espacio físico que conoce (la casa donde creció y que habitaba junto a sus padres) y es posible que esto pueda hacerlo más difícil porque tiene que habitar un nuevo lugar, desconocido. Al romperse la continuidad del cuerpo, es cuando las personas de fuera empiezan a notar que el niño está muy agresivo, demasiado inhibido, casi como en «la luna» y que desde otro enfoque, se puede decir que el estrés vivido por el divorcio causa que su atención y otras funciones cognitivas se vean alteradas. Sabemos que en muchas situaciones se abandona la casa por distintas razones y si esto ocurre, la contención emocional y la paciencia deben estar presentes para acompañar al niño. El divorcio y los cambios que le acompañan pueden traer consigo un duelo y ahí es necesario un adulto competente que pueda brindarle soporte emocional.

Los trabajos sobre divorcio en niños pequeños llevados a cabo por estas autoras me parecieron muy interesantes. Tienen enfoques diferentes que pueden ayudarnos a tener una perspectiva más integral. Mi recomendación en este sentido es que siempre nos tomemos el tiempo de acompañar al niño desde su individualidad. Tomar en cuenta el desarrollo evolutivo y las reacciones que se esperan para su edad es muy importante pero hay que darles contexto individual.

¿Cómo decirle a nuestro hijo que nos vamos a divorciar?

divorcio

La respuesta a la pregunta de si hay que avisarle al niño es SÍ. Es natural que muchos padres no quieran decirles por miedo a que sufran, pero la incertidumbre es más amenazante porque se presta para que el niño saque conclusiones que terminen afectándole en mayor medida.

Es importante que los padres hayan tomando una decisión final antes de comunicarle al niño, que hablen los dos juntos con él y le adelanten lo que va a ocurrir. Es posible que un niño de 3 años no lo entienda mucho, quizás uno de 5 pueda empezar a llorar más rápido, pero las preguntan van a estar a la orden del día y deben haber respuestas adecuadas para su edad.

Eviten contarles detalles íntimos de su relación. Basta con decirles que a veces papá y mamá se separan porque hay cosas que ya no funcionan pero que seguirán estando presentes para sus hijos (de más está decir que esto hay que cumplirlo). La forma en que los padres lleven la separación va a ser clave para las reacciones y adaptación del niño. Es natural que pueda sentirse triste, con miedo, que tenga regresiones o que demande mayores muestras de afecto y adelantarse a saber esta información les va a permitir contenerlos mucho mejor.

¿Te ha sido útil esta información? Te invito a dejar un comentario si gustas.

Autora: Valeria Razzi
Psicóloga, M.A.
FPV 12091

2 comentarios en «El divorcio para los niños entre 3 y 5 años.»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *