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¿Cómo apoyar a mi hijo en sus tareas escolares?

El tiempo de hacer las tareas del colegio puede convertirse en un verdadero campo de batalla entre padres e hijos. Es por eso que decidí escribir este artículo, donde te doy una serie de recomendaciones para abordar este momento sin morir en el intento ¡Empecemos!

Lo primero a tomar en cuenta es la edad de tu hijo y su desarrollo evolutivo. Esto es importante porque te da una noción sobre cuáles conductas esperar durante el proceso. Suele suceder que se espera mucho de los niños porque estamos pensando en función de cómo haríamos nosotros la tarea. Claro, para un adulto una actividad de preescolar o primaria puede verse muy sencilla, pero para un niño tiene cierto grado de dificultad y es precisamente porque ya nosotros manejamos esos temas y ellos están aprendiendo aprendiéndolos.

Cuando se habla de desarrollo evolutivo, se hace referencia al conjunto de hitos que se van presentando a lo largo de la vida de una persona y que muestran su evolución. En este sentido, no podemos dejar de hablar sobre las funciones ejecutivas:

«Los procesos cognitivos implicados en el control consciente de las conductas y los pensamientos.»

Tirapu-Ustárroz & Luna-Lario (2008): Neuropsicología de las funciones ejecutivas.

Las funciones ejecutivas nos ayudan a encontrar soluciones a problemas, regular el propio comportamiento y en general orientarlo hacia el logro de objetivos. Entre las funciones ejecutivas están: memoria de trabajo, planificación, velocidad de procesamiento, flexibilidad cognitiva, inhibición, toma de decisiones, estimación temporal, ejecución dual, multitarea, fluidez verbal, resolución de problemas.

«Desde una perspectiva evolutiva, podemos afirmar que las funciones ejecutivas comienzan a emerger el primer año de vida y que se desarrollan en un amplio rango de edades, con un importante pico entre los 2 y los 5 años y a partir de los 12 años.»

Tirapu-Ustárroz & Luna-Lario (2008): Neuropsicología de las funciones ejecutivas.

En este artículo no voy a detallar qué significa cada una. Lo que sí me gustaría recalcar es el tema de las edades. Fíjate que estas funciones van apareciendo de manera progresiva y se consolidan de la misma manera. Un niño de dos años no está preparado para pasar horas sentado haciendo una misma tarea, algo que posiblemente se le haría más fácil a un niño de ocho años y aun así, ambos necesitan períodos de descanso y alternar actividades. Así, tampoco un niño de cuatro años puede tener el mismo nivel de atención de uno que tenga siete. A menos que, en evidencia, este último tenga algún déficit en las funciones ejecutivas, pero ese no es el tema que nos atañe el día de hoy.

El éxito en las tareas escolares va a depender de el desarrollo evolutivo del niño y el apoyo que reciba de adultos competentes.

11 Recomendaciones para acompañar a tu hijo en sus tareas escolares.

Las sugerencias que te doy a continuación son muy efectivas y garantizan que tanto tú como tu hijo se sientan cómodos al momento de él hacer las tareas y tú de acompañarlo. Aquí converso sobre niños en edad preescolar y escolar.

  • Es importante que el momento de realizar las tareas sea agradable y que el niño tenga la oportunidad de asociarlo con la calma. Si nos sentamos peleando, gritando y reclamando, más rechazo va a tener hacia las tareas. Por supuesto que esto también va dirigido a los padres. Si asocias este momento con pensamientos y sentimientos desagradables, es posible que terminen batallando como en un ring de boxeo.
  • Dividir las tareas en objetivos cortos y sobre todo realistas. En este sentido, manejar las expectativas es indispensable. Recuerda que la velocidad con que la que tú puedes pintar un círculo sin salirte de las líneas, no es la misma velocidad que la de él porque hay hitos del desarrollo evolutivo que están en pleno desarrollo. Aquí cabe la siguiente pregunta: ¿qué sí puede hacer el niño de acuerdo a sus capacidades del momento? Esto no significa que vas a ponerle techo a su desarrollo o a subestimarlo, pero sí a valorar su realidad.
  • El lenguaje y contacto corporal. Mientras tu hijo necesite tu presencia para hacer las tareas (sobre todo en edad preescolar), es muy importante poner atención a estos dos aspectos. Por ejemplo: puedes sentarte a su lado (sin espacio físico que los separe), puedes acariciar su cabello o poner tu mano en su hombro de vez en cuando (es un gesto de ternura), puedes usar expresiones alentadoras como asentir con la cabeza, mostrar una sonrisa, aplaudir. Todo esto le dará al niño una sensación de que va por buen camino y que puede contar contigo.
  • Asegúrate que entiende todo el contenido de la tarea. Siéntate junto a él y ve repitiendo los enunciados en voz alta o haciendo una demostración en caso de necesitarla y luego pídele que reproduzca lo que dijiste o hiciste (sobre todo con niños pequeños). Muchas veces los más grandes no lo necesitan, pero de igual manera manténte atento. En repetidas ocasiones asumimos que los niños comprenden todo y así pasan horas frente a una misma actividad sin saber qué hacer. Es importante NO asumir.
  • Házle saber que puede pedir tu ayuda y enséñale a hacerlo: «hijo, si necesitas ayuda sólo dime: mamá, papá necesito ayuda».
  • Tener períodos cortos de descanso de 5 minutos y retomar (sobre todo con niños en edad escolar que tienen tareas más largas). Pueden tomar agua, ir al baño, estirarse, comer alguna merienda. Luego retomar.
  • Si les funciona y tienes el tiempo, puedes sentarte con él a hacer «tus tareas». Realizar alguna actividad de tu trabajo, hacer una sopa de letras, un dibujo. En fin, lo que se ajuste al momento.
  • Trata de establecer un horario para las tareas. Esto funciona bastante bien con los niños pequeños. Mientras más grandes, mayor autonomía en este sentido. El niño tiene que estar descansado, haber comido y reposado la comida y sobre todo tener energía suficiente para hacer los deberes del colegio. En todo eso tenemos que pensar a la hora de establecer un horario.
  • Es una excelente idea que tu hijo empiece por el contenido que más domina. A medida que vaya completando objetivos, se sentirá más motivado. Es bueno comenzar por aquella actividad que le genere menor frustración, precisamente para no minar la motivación y pueda continuar avanzando con buena actitud hacia lo más complejo.
  • Los reforzadores positivos son muy importantes. No se puede desvalorizar el esfuerzo del niño con la típica frase: «ese es tu deber y yo no tengo que premiarte con nada». Un refuerzo positivo social tiene mucho impacto en la vida de tu hijo: un abrazo, un beso, un aplauso, un halago. Algunos padres aprovechan y otorgan el tiempo de TV o Tablet luego de las tareas, como parte de la rutina.
  • Refuerza siempre la autonomía. Los niños en preescolar necesitan mucho más la presencia y supervisión de un adulto para hacer sus tareas, pero a medida que crecen y dominan los conceptos de lectura, escritura y cálculo tienen más autonomía para hacerlas solos. Es importante mostrarles los recursos que tienen disponibles cuando no entienden algo, por ejemplo: buscar en Internet; usar diccionarios, libros o enciclopedias, preguntar a un adulto o esperar que llegues de tu trabajo para resolver esa duda. Ojo: fomentar la autonomía no es sinónimo ausentarte o desentenderte.

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Autora: Valeria Razzi
Psicóloga, M.A.
FPV 12091

4 comentarios en «¿Cómo apoyar a mi hijo en sus tareas escolares?»

  1. Excelente, útil y muy oportuna para mi la información provista. Me encanta el lenguaje llano que siempre empleas en tus artículos. Muchas gracias, Valeria Razzi!! 👏🏼

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