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Así fue nuestro Taller Virtual de Escritura Terapéutica

¡Hola! ¡Me entusiasma mucho contarte cómo fue nuestro taller de escritura terapéutica enfocado en el autoconocimiento! En este artículo leerás los aspectos técnicos, el proceso general, mi testimonio y el de mi compañera y colega Sara Matos, con quien diseñé y facilité este taller. ¡Espero que lo disfrutes!

Para comenzar, te cuento que nuestro taller estuvo distribuido en:

  1. Dos encuentros en vivo a través de Zoom: una primera sesión de apertura donde estuvimos realizando algunos ejercicios con las participantes que ya empezaban a generar un movimiento interno y una segunda sesión de cierre donde estuvimos trayendo todo lo que emergió durante la semana de trabajo a través de WhatsAap.
  2. Cinco días de trabajo activo a través de WhatsAap, donde diariamente enviamos ejercicios personalizados a las participantes para que continuaran elaborando sobre los temas que iban emergiendo en cada actividad.

Decidimos estructurar el taller de esta manera para hacer un acompañamiento cercano y continuo a las participantes. Fue muy interesante acompañar los procesos de esta forma porque notábamos las nuevas ideas, las nuevas reflexiones, las transformaciones de estos textos, de los estilos de escribir que, sin duda, también transformaban a las participantes. Ya nos decía Zulema Moret (2012) que «el texto produce una gran cantidad de cambios en el sujeto que lo ha creado.»

Sara Matos y Valeria Razzi en una reunión de equipo.
Después de tanto trabajo a través de plataformas virtuales, sabemos que la virtualidad no anula la presencia. Al contrario, nos acompañamos a través de estas ventanas. Cada una habita un espacio físico y al mismo tiempo, nos acompañamos en el encuentro grupal, mirándonos, escuchándonos, conteniéndonos.

¿Por qué escogimos el autoconocimiento como temática central?

El autoconocimiento es, sobre todo, ser consciente de lo que ya está dentro de ti. Es un camino al encuentro con lo no visto, lo no nombrado, lo no consciente, pero sí existente. Conocernos es hacernos conscientes de nuestras partes y posibilidades, de lo que ya está y de lo que puede ser. Dentro de nuestro trabajo como terapeutas, hacemos especial énfasis en la mira y rescate de los recursos personales. Para este taller, decidimos que queríamos seguir acompañando a personas a hacer este trabajo, ahora desde un enfoque arteterapéutico.

¿Por qué escogimos la escritura como recurso central?

En cuanto al recurso expresivo, decidimos escoger la escritura por varias razones. En primer lugar, ambas hemos estado muy cerca de la escritura creativa, poética y terapéutica. Es un espacio que hemos habitado por mucho tiempo, en segundo lugar porque al escribir, nuestras ideas pueden encontrar un orden y un sentido y en tercer lugar porque promovemos el encuentro con la propia voz (las ideas, las reflexiones, los ideas personales) y con el propio estilo de expresión a través de la escritura (la voz escritora).

Un punto importante es que, desde el enfoque en que trabajamos, no interpretamos ni establecemos diagnósticos a través de los textos de las personas. La escritura terapéutica y todos los recursos expresivos que forman parte de lo que conocemos como arteterapia, no hacen la función de pruebas proyectivas. Tomaré las palabras de Jean-Pierre Klein, arteterapeuta, para complementar esta idea, ya que la escritura forma parte del conjunto de recursos expresivos disponibles dentro de un proceso de arteterapia y en su libro, así lo explica también.

La arteterapia va más allá en su puesta en escena, la de su figuración compleja en una producción artística. No revela lo que es, no señala lo que ya está ahí, sino que atrae un movimiento hacia lo que puede ser, aquello que puede representarte en lo simbólico y entrar en proceso de una creación a la otra.

Klein, J. (2012)

Desde este enfoque acompañamos a las participantes, sabiendo que un texto o partes de un texto, podían llevar a la creación de otro. Mantuvimos una secuencia.

En uno de nuestros ejercicios las invitamos a crear una historia en conjunto y luego narrarla como cada una la recordara. De esta actividad se desprendieron un conjunto de reflexiones acerca de dónde está la atención, qué habían olvidado, qué elementos les resultaron llamativos de sus historias y qué relación guardaban con ellas. Sostenidas en esta construcción, ofrecimos un conjunto de imágenes que les permitieron crear otras historias. Diseñamos consignas específicas para esta actividad.

Imágenes escogidas.
Tarjetas Dixit.

Esta actividad fue individual y las participantes reflexionaban sobre cómo las mismas imágenes las conducían a pensar en elementos distintos y la manera en que estas historias se relacionaban consigo mismas, a cuáles elementos les hicieron foco, a qué o a quién decidieron darle protagonismo y así otras reflexiones.

También, procuramos dar mucho valor a la voz a través de distintas actividades donde se escucharan a sí mismas y entre ellas. ¿Por qué es tan valioso leer en voz alta?

Durante el proceso de lectura en voz alta, se descubre que leer es reconocer al otro en su voz, en su ritmo, en su acento, pero al mismo tiempo es volver a escuchar porque de golpe los participantes descubren que no escuchan, que simplemente oyen, que no hay recorrido por el texto oral, que algo se está perdiendo en el orden de la recepción.

Moret, Z. (2012)

Leer en voz alta es también re-conocerse. En un ejercicio, propusimos a una de las participantes grabar su voz mientras leía su texto y luego escucharse. De esta actividad emergieron reflexiones personales muy valiosas que sirvieron para la propuesta de otros ejercicios que se iban hilando para aumentar la consciencia sobre sí misma.

Pero escuchar es también leer en voz alta, reconocerse en la voz, la propia/voz.

Moret, Z. (2012).

En nuestro grupo de WhatsAap enviamos un primer ejercicio general para ambas y partir de ahí, comenzamos a proponer ejercicios personalizados que les permitieran a las participantes navegar en sus propias ideas y palabras. Propusimos el uso de un diario íntimo donde desarrollaran estos textos y les sirviera como registro de su proceso personal. Las facilitadoras teníamos reuniones diarias para hacer estas propuestas ya que trabajamos con lo emergente. Ocurrió, también, que los textos empezaban a revelar imágenes y a partir de aquí, sugerimos acompañar las narraciones con obras plásticas: collage, dibujo, pintura, la que quisiesen.

Valeria Razzi y Sara Matos en una de sus reuniones diarias para el diseño de las siguientes actividades personalizadas.

Finalmente, tuvimos nuestro encuentro de cierre y compartimos nuestras devoluciones y resonancias con las participantes a través de textos poéticos que tanto Sara como yo escribimos para cada una de ellas.

Valeria y yo, hemos construido un espacio para el encuentro y acercamiento a los recursos expresivos, como forma de explorar la vivencia. Ha sido un verdadero placer acompañar el hacer creador de las participantes quienes, a través de las actividades propuestas, desplegaron su mirada del mundo, que empezó a transformarse en una forma de narrarse más consciente y compasiva. Estoy contenta con el resultado, además de encontrarme comprometida con seguir construyendo más espacios en donde los recursos expresivos puedan tener un lugar de reconocimiento como un recurso emocional.  

Sara Matos. Facilitadora del Taller de Escritura Terapéutica enfocado en el autoconocimiento, 2022.

Me resultó muy grato tener la oportunidad de acompañar a través de la escritura terapéutica procesos personales, siempre desde una mirada sensible y respetuosa. Escuchar las reflexiones de las participantes y leer sus textos, me hizo pensar en todo lo que puede desplegarse a través de los recursos expresivos, a través del arte. Continuamos trabajando para acompañar a más personas a re-conocerse.

Valeria Razzi. Facilitadora del Taller de Escritura Terapéutica enfocado en el autoconocimiento, 2002.

¿Te gustaría conocer mayores detalles sobre lo que se hace en un taller de arteterapia? Te invito a leer un artículo que redacté donde narré lo que fue ProyectARTE: taller virtual de arteterapia sobre proyecto de vida que facilité en abril de este año. Entérate de todos los detalles haciendo clic aquí.

Conócenos

¡Hola! Mi nombre es Sara Matos y soy psicóloga-artista. Mi camino de comprensión de la experiencia humana, me ha llevado a interesarme y formarme en Psicología infantil-juvenil y Atención Temprana, además de haber comenzado mis estudios en Arteterapia como una manera de llevar mis pasiones creativas a un espacio terapéutico desde el hacer creador y el juego.

Me apasiona el valor creativo como recurso para explorar procesos personales. Actualmente me dedico a acompañar a personas adultas a explorar sus propias necesidades a través de la psicoterapia en línea.

¡Hola, mi nombre es Valeria Razzi! Soy psicóloga, psicoterapeuta y arteterapeuta.

Acompaño a personas en procesos de psicoterapia y arteterapia en modalidad virtual. Tengo una Maestría en Arteterapia y Terapias Psicoexpresivas, una maestría en Psicología Infantil y Juvenil, una Especialidad en Psicoterapia Breve Dinámica y actualmente me encuentro cursando una formación en Danzaterapia Danza de La Vida®.

Te ofrezco un acompañamiento cálido, respetuoso y genuino. Me enfoco en hacer de nuestro encuentro un espacio seguro para la expresión emocional auténtica.

Autora: Valeria Razzi
Especialidad en Psicoterapia Breve Dinámica
Máster en Arteterapia y Terapias Psicoexpresivas
Máster en Psicología Infantil y Juvenil
Licenciada en Psicología – Mención Clínica
FPV: 12091

1 comentario en «Así fue nuestro Taller Virtual de Escritura Terapéutica»

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