El duelo

El duelo

Frente a una pérdida muy significativa siempre atravesamos un duelo. No se reduce únicamente a la muerte de un ser querido. También incluye todas aquellas pérdidas que tenemos a lo largo de la vida: un trabajo, una relación, también la transición de una etapa evolutiva a otra, una amistad, planes, anhelos, migración. En este artículo amplío este tema, esperando que pueda ser de utilidad para ti.

¿Qué es el duelo?

El duelo engloba un conjunto de reacciones emocionales y conductuales que se dan ante una pérdida: tristeza, rabia, impotencia, miedo, vacío, dolor, negación, esperanza, negociación. Es un cóctel de emociones y sentimientos. También es un proceso de adaptación y sobre todo, es totalmente natural y esperado frente a una pérdida importante. Me gusta resaltar el hecho de que es natural porque vivimos en una cultura que rinde mucho culto a la represión de emociones, es decir, nos pensamos débiles si sentimos tristeza, miedo, rabia, impotencia, entre otras y creemos que hay que ser «fuerte», considerando que la fortaleza es sinónimo de represión. Todos hemos vivido un duelo, o varios, a lo largo de la vida.

Etapas del duelo

¿Es cierto que hay etapas en el duelo? Sí, las hay, pero no son lineales. Varios autores han descrito etapas del duelo para darle organización a todo lo que experimentamos, pero realmente vamos saltando de una a otra. Podemos haber avanzado hacia la aceptación y luego regresar a la negociación y así. ¿Qué te parece si nos ponemos un poco teóricos para explicar estas etapas? Revisemos distintos modelos conceptuales de fases, según sus autores.

J. Bowlby, 1986AturdimientoAñoranza y búsquedaDesesperanza y desorganizaciónReorganización
C. Parkes, 1972AturdimientoAñorar y retenerDepresiónRecuperación
E. Kübler-Ross, 1969NegaciónIra/negociaciónDepresiónAceptación
M. Horowitz, 1986ProtestaNegación y aturdimientoTrabajo de dueloCompletar
W. Worden, 1997Aceptar la realidad de la pérdidaExperimentar el dolor del dueloAjustarse a un ambiente donde el fallecido no estáRecolocar al fallecido emocionalmente
Alba Payás Puigarnau, 2010.

Lo cierto es que estos autores hablan del duelo por muerte, pero como mencioné arriba, a lo largo de la vida vivimos muchas pérdidas, así que estas fases se pueden adaptar a cada uno de esos momentos.

¿Cuánto tiempo dura un duelo?

¿Cuánto tiempo es lo normal? Lo cierto es que estamos muy enfocados en cuantificar todo, incluso el dolor. Se ha hablado de que el proceso de duelo puede durar 1, 2 o incluso 3 años y hay duelos que pueden durar meses; pero, la verdad es que esto dependerá de muchos factores, entre ellos: tipo de pérdida, vínculo con el objeto de pérdida (persona, trabajo, meta), condiciones en que se dio la pérdida (de forma abrupta, anticipado), redes de apoyo en el proceso, autocuidado, rituales de cierre y despedida, duelos anteriores no resueltos, estilo de afrontamiento al estrés, personalidad. No es tan fácil estimar un tiempo para lo que se considera «normal».

La autora Alba Payás Puirgarnau sostiene que estos autores (los de la tabla de arriba):

Están de acuerdo en que, en los momentos iniciales después de la pérdida, hay unas respuestas comunes, y también en que el término del duelo debe ser la remisión de la intensidad y la frecuencia del malestar psicológico.

Puirgarnau, 2010, p.61-62.

Las respuestas comunes son todas las que he descrito en este artículo. Si nos fijamos en la tabla de arriba, en la última columna nos hablan de aceptación, recuperación, completar, reorganización; porque el término del duelo no implica el olvido absoluto, sino el continuar viviendo a pesar de, con esa experiencia resignificada e integrada, sin la misma intensidad de dolor. Los duelos duelen y eso es lo esperado.

Un duelo se puede complicar cuando nos impide continuar con nuestra vida y la recuperación no llega, a pesar de que el tiempo transcurra. Esa es la gran diferencia entre el duelo normal y el duelo complicado. En cualquier caso, siempre podrías decidir ir a terapia, pero sin duda, ante un duelo complicado es imprescindible.

Hay ocasiones en que esas emociones y esos sentimientos del duelo pueden cobrar mayor intensidad, por ejemplo: en cumpleaños de la persona fallecida, reencuentros, festividades, nuevos comienzos en situaciones similares a la pérdida (nuevas amistades, nuevo trabajo, mudanza). Esto nos indica que aun estamos elaborando el duelo y trabajando en la superación.

¿Qué hacer ante un duelo?

1. Sé amable con lo que sientes. Estoy consciente de que no es agradable sentir una tristeza profunda, pero los duelos duelen. Evita reprimir tus emociones y busca maneras de expresarlas.

2. ¿Cómo expresar lo que sientes?. Crea redes de apoyo con familiares y amigos que sean respetuosos con lo que estás experimentando a nivel emocional. Puedes acompañar este recurso con otros como: escribir o dibujar lo que estás sintiendo. En mi ejercicio profesional he conocido personas que leen y ven videos de gente que ha atravesado duelos y esto les ayuda a sentir que no están solos y que lo que sienten es normal.

3. Autocuidado. Reserva tiempo para ti y para cuidarte. Es válido que busques información sobre el duelo y sobre personas que lo han atravesado, pero no hace falta que te sobreexpongas a contenido que intensifique lo que estás sintiendo. Es importante establecer un equilibrio y en este sentido, puedes incluir en tu rutina actividades relajantes: ejercicios de respiración, meditación, arte, música, compartir con seres queridos, ver películas, entre otras. No se trata de evadir, pero tampoco de abandonarte por completo a la experiencia del duelo.

4. Rituales de despedida y cierre. Esto es muy importante. Ante la muerte de un ser querido, un ritual de despedida no implica que nos olvidaremos de ese ser amado, lo que hacemos es despedirnos de su presencia física, pero su esencia permanece en nosotros: los valores que compartíamos, los recuerdos y experiencias que vivimos juntos. Algunas personas se reúsan a asistir a los funerales o hacer otro ritual de cierre porque temen olvidar a esa persona y la verdad es que esto nunca pasa, solo se integra su imagen de una manera diferente.

En cuanto a otras pérdidas, también puedes hacer un ritual de despedida, por ejemplo: escribiendo una carta a esa ex-pareja, a ese trabajo, a ese sueño, también una carta a tu yo del pasado para mostrarle tu apoyo en la actualidad. Estas cartas no tienes que entregarlas, son tuyas y puedes hacer con ellas lo que quieras. La fuerza en este ejercicio está en que nos permite dar un orden a eso que está desordenado dentro de la psique. Así podremos leer nuestros pensamientos y tendrán una forma fuera, dándonos la posibilidad de integrarlos de manera distinta.

5. Psicoterapia. La terapia también es un recurso del que puedes valerte para afrontar el duelo.

¡Gracias por llegar hasta aquí! Deseo que este artículo haya sido útil para ti. Recuerda: un día a la vez y un paso a la vez.

Autora: Valeria Razzi
Psicóloga
FPV: 12091

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