Últimos días del 2020 y empezamos a reflexionar. ¿Te pasa? A mí sí. Comienzo a pensar en todo lo que viví estos 366 días. Pienso en los momentos donde reí hasta que me doliera la panza, en aquellos donde tuve que enfrentarme a decisiones importantes, también recuerdo los momentos amargos y en todo lo aprendido. Sin duda, este 2020 fue un año muy particular.

Con el entusiasmo de que viene un nuevo año y con él miles de oportunidades, podemos silenciar los problemas un ratico y pensar que por arte de magia desaparecerán. «Año nuevo, vida nueva» dicen y eso no es necesariamente cierto. Mi intención con estas palabras está muy lejos de ser pesimista, lo que realmente quiero transmitirte es que un nuevo año puede ser una excelente oportunidad para comprometernos a revisar y resolver nuestras cuestiones personales. Por supuesto hace falta compromiso y responsabilidad. Sin eso, es muy difícil avanzar a la solución.

Es muy común escribir metas y anhelos que queremos alcanzar apenas arranca un año y eso no está mal. Al contrario, nos ayuda a plasmar lo que realmente queremos y ya no se queda solo en nuestros pensamientos. Esta vez te invito a que te tomes un tiempo para reflexionar e indagar en aquello que has dejado de atender y que te pertenece, por ejemplo: un duelo, tu manera de relacionarte, tu inconstancia, reconectar con tu esencia, sacar tiempo para ti. ¿Qué se te ocurre?

Una vez que hayas identificado todo esto, es importante que te plantees cómo empezarás a atenderlo. Bueno, tomarte el tiempo de pensar en ello, ya es un primer paso, pero no se puede quedar allí. Estas preguntas pueden ayudarte:

  1. ¿De qué manera eso está interfiriendo en tu vida?
  2. Imagina por un momento cómo sería tu vida si tuvieses eso bajo control.
  3. ¿Con qué recursos personales cuentas para afrontarlo? Piensa también en la ayuda que puedes recibir de fuera.
  4. ¿Qué necesitas hacer para empezar?

¿Cómo te fue con estas preguntas? ¿Cómo te sentiste respondiéndolas y después que leíste tus respuestas?

Recuerda que tú eres tu proyecto más importante. No quiero terminar este artículo sin comentarte que el camino del cambio nunca es lineal. A veces hay grandes avances y en otros momentos, podrías retroceder unos pasos. Pero que todo esto te ocurra, significa que estás en movimiento y que estás procurando el cambio. Cuando no ocurre nada nuevo, significa que estás en el mismo lugar.

¿Preparado para el 2021?

Autora: Valeria Razzi
Psicóloga
FPV: 12091

4 comentarios en «Bienvenido 2021»

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