Durante toda etapa evolutiva experimentamos crisis que se van resolviendo conforme atravesamos ese período, así lo denominó el psicólogo Eric Erikson en su teoría del desarrollo psicosocial. La adolescencia, en particular, es una etapa de cambios profundos. La búsqueda de identidad constituye una de las tareas principales de los adolescentes, pero eso no significa que sea sencilla. De hecho, se puede tornar complicada y confusa, afectando así su autoestima. Hablaré en este artículo sobre la autoestima en los adolescentes.

Autoconcepto y Autoestima.

No se puede hablar de autoestima sin antes conocer qué significa autoconcepto.

  • Autoconcepto: «es la imagen total de nuestros rasgos y capacidades. Es una construcción cognoscitiva, un sistema de representaciones descriptivas y evaluativas acerca del yo que determina la manera en que nos sentimos con nosotros mismos y guía nuestras acciones.» Papalia y Feldman (2012): Desarrollo Humano. El autoconcepto es básicamente lo que pensamos sobre nosotros mismos.
  • Autoestima: es la valoración del autoconcepto. Juicio que se hace sobre la propia valía. Va siempre de la mano con el autoconcepto.

«Tener una adecuada autoestima, reconocer las propias cualidades y defectos, aceptarse y sentirse a gusto con su persona es fundamental para el bienestar personal. Genera un sentimiento interno de seguridad, confianza en uno mismo y en las demás personas. Potencia el crecimiento personal, estar abierto a los demás, mantener relaciones, dar y recibir afecto, sentir placer, amar y ser amado; en definitiva, vivir plenamente».

Ríos P. (2009): Psicología. La aventura de conocernos.

La autoestima varía dependiendo del autoconcepto. Por eso, no necesariamente es permanente. Hay factores que pueden influir en que un adolescente tenga una baja o alta autoestima. Vamos a conocerlos.

Factores que influyen en la autoestima del adolescente

autoestima en adolescentes

Las preguntas que más se pueden hacer los padres alrededor de este tema es por qué su hijo adolescente tiene baja autoestima y qué pueden hacer para ayudarlo. Primero, tenemos que conocer qué factores influyen en la baja autoestima durante la adolescencia.

  1. Etapa evolutiva:

«la autoestima disminuye durante la adolescencia, con más rapidez en el caso de las muchachas que en el de los varones, y luego se eleva de manera gradual en la adultez. Esos cambios pueden deberse en parte a la imagen corporal y a otras preocupaciones vinculadas con la pubertad y la transición de la secundaria a la preparatoria.»

Papalia y Feldman (2012): Desarrollo humano.

En esta misma investigación sostienen que «la autoestima masculina tiende a estar vinculada con los esfuerzos por el logro individual, mientras que la femenina depende más de las conexiones con otros.»

No queda duda que los cambios vividos durante esta etapa evolutiva influyen de manera directa en la autoestima. Vamos a desglosarlos.

  • Crisis de identidad: ¿quién soy? ¿quién quiero ser? ¿cuáles valores familiares quiero mantener? ¿cuál es mi orientación sexual? ¿qué voy a estudiar? Estas preguntas pueden surgir en el pensamiento de muchísimos adolescentes (por no decir todos) y forma parte de la de búsqueda de identidad descrita por Erik Erikson, quien además sostuvo que esta identidad se forma mientras se resuelven tres elementos principales: la elección de una ocupación, la adopción de los valores con los que vivirán y el desarrollo de una identidad sexual satisfactoria. Puedes leer más sobre este tema en otro artículo haciendo click aquí. Para sentirnos bien con quién somos, primero debemos averiguar quién somos.
  • El grupo de pares: durante la adolescencia el grupo de amigos toma muchísima importancia. Pertenecer a uno también les ayuda en esa construcción de identidad, además de que todos están atravesando los mismos cambios y esto hace que exista una especie de apoyo y lealtad a lo que comparten como adolescentes y como amigos. Hay amigos que pueden ser un factor influyente para una autoestima sana, pero también es cierto que las rivalidades pueden aparecer. Hay adolescentes que se burlan de otros, los humillan, los rechazan; afectando directamente su autoestima.
  • Un nuevo cuerpo, un nuevo rol, nuevos padres: verse al espejo y observar cambios cada día, dejar de ser un niño y todo lo que eso significa (incluyendo el trato de los padres) son duelos con los que el adolescente tiene que lidiar. Recordemos que un duelo surge cuando aparece la pérdida de lo conocido. Este tema lo amplío más en este artículo.
  • Demandas y presiones sociales: vestir la mejor ropa, asistir a todos los eventos, tener el mejor teléfono, tener novio o novia son exigencias a las que los adolescentes se ven expuestos. Quizás las crean ellos mismos, pero sin duda y lamentablemente el sistema en que vivimos las alimenta.
  • Sentirse incomprendidos: parte de la adolescencia es sentirse incomprendido. El adolescente puede sentir que solo él vive todos esos cambios y que no hay nadie que pueda entederlo. David Elkind tiene una teoría muy interesante sobre el pensamiento del adolescente donde habla precisamente de esa sensación de no ser comprendido por nadie.
  • Padres ausentes, distantes o poco involucrados: aunque se piense que el adolescente rechaza a sus padres, realmente le gustaría que le entendieran y acompañaran durante esta etapa de tantos cambios significativos. Es importante que los padres manejen información sobre la adolescencia y sobre todo, se comprometan a conocer a su hijo desde su individualidad. Es decir, no todos los adolescentes son iguales ni hay que meterlos juntos en un mismo saco.

¿Cómo ayudo a mi hijo adolescente a tener una autoestima alta?

baja autoestima en adolescencia

«Los jóvenes que tienen relaciones de apoyo con los padres, la escuela y la comunidad tienden a desarrollarse de una manera saludable y positiva (Youngblade et al., 2007).»

Papalia y Feldman (2012): Desarrollo humano.

Comienzo con esta cita porque me parece que engloba todo. Un adolescente necesita relaciones saludables con las personas que están en su entorno, sobre todo con los padres. En este sentido, pueden tomar en cuenta los siguientes elementos.

  • Autoestima e infancia: la construcción de una sana autoestima inicia en la infancia. En la adolescencia puede tener alteraciones como hemos visto, pero eso no significa que debamos descuidar a los chicos en su niñez. La forma en que los niños construyen una autoestima sana es a través de sus padres. Ellos son quienes nombran al niño (autoconcepto) y sus tratos también influyen. Padres que ignoran o maltratan a sus hijos, les envían una señal de que ellos no valen. Aquellos que los motivan, manejan con sentido de realidad sus expectativas y exigencias y en general, cubren sus necesidades fisiológicas, de afecto y cognitivas les hacen saber que sí son importantes.
  • Exigencias: niños que solo son aprobados y amados cuando tienen éxito y rechazados cuando se equivocan, condicionan de esa manera su autoconcepto y autoestima. Si los padres no modifican sus demandas ni sus actitudes frente al fracaso del niño, esto afectará su autoestima y le acompañará durante su adolescencia.
  • Llevar actividades de interés: hacer deporte, estar en clases de canto, pintar, tocar un instrumento, entre otros son actividades que sirven como escenario para reconocer las propias habilidades. El darse cuenta que son buenos, les motiva y les ayuda a sentirse bien consigo mismos.
  • Anticipa las conductas de riesgo: el cerebro adolescente aun sigue madurando. Esa parte destinada al control de impulsos no alcanza su madurez hasta bien entrados los 20 años. También cambios cerebrales en estructuras enfocadas en la regulación emocional continúan madurando. Es importante conversar con los adolescentes sobre temas como consumo de alcohol y otras sustancias, sexo y métodos preventivos, enseñarles cómo poner límites y conocer los propios.
  • Conversa con tu hijo: conversa con tu hijo, muestra interés por él, escúchalo, recuerda tu propia adolescencia, motívalo y ámalo aunque se equivoque. Al final, ¿quién no se ha equivocado? Es importante que pueda sentir tu comprensión, apoyo y orientación en medio de tantos cambios.

Puede pasar que a pesar de todo esto, tu hijo tenga algún período de bajo autoestima. Evita sentirte culpable y cargarlo de culpa a él. El apoyo y la comprensión ante las crisis y los cambios son claves para poder sobrellevarlos.

¿Qué te ha parecido esta información? Déjame saber en los comentarios.

Autora: Valeria Razzi
Psicóloga
FPV 12091

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